Cuando una solución de inteligencia artificial (IA) conversa con tus clientes o lee tus documentos, procesa datos de personas. En Colombia, esos datos están protegidos por la Ley 1581 de 2012, la ley de protección de datos personales. Esta entrada es una guía general y educativa, no una asesoría jurídica. Para tu caso concreto, consulta con un abogado.
Qué es un dato personal
Es cualquier información que permita identificar a una persona o que se relacione con ella: nombre, documento, correo, teléfono, dirección, y también lo que alguien escribe en una conversación con un chatbot si se puede asociar a esa persona. Algunos datos son sensibles, como los de salud. Esos exigen un cuidado mayor.
Los principios que debes tener presentes
- Finalidad. Recoge los datos para un propósito claro e informado, y úsalos solo para eso.
- Autorización. En general, se necesita el consentimiento previo de la persona para tratar sus datos.
- Libertad y transparencia. La persona debe poder saber qué datos tienes de ella y para qué.
- Acceso y circulación restringida. Solo quienes lo necesitan deben ver la información.
- Seguridad. Hay que proteger los datos contra pérdida, acceso indebido o uso no autorizado.
- Confidencialidad. Quienes manejan los datos deben mantenerlos en reserva.
Dónde aparecen los datos en una solución de IA
Conviene recorrer el camino de la información:
- Entrada. Qué datos recibe la solución: mensajes, documentos, formularios.
- Procesamiento. Dónde se procesan y si salen de tu control hacia servicios de terceros.
- Almacenamiento. Qué se guarda, por cuánto tiempo y quién puede consultarlo.
- Salida. Qué muestra la solución y a quién. Una respuesta no debería revelar datos de otra persona.
- Eliminación. Cómo se borra la información cuando ya no es necesaria o cuando alguien lo solicita.
Buenas prácticas al diseñar la solución
- Recoge solo lo necesario. Si no hace falta un dato para la tarea, no lo pidas.
- Informa de forma clara. Avisa a las personas que hablan con un asistente automático y cómo se tratan sus datos.
- Define permisos. Una solución de IA debería acceder únicamente a la información que necesita para su función.
- Separa entornos. Usa datos ficticios en las pruebas, no información real de clientes.
- Revisa a los proveedores. Si usas un servicio externo de IA, averigua qué hace con los datos que le envías y qué dicen sus condiciones.
- Registra el uso. Llevar un registro de quién accede y qué se hizo ayuda a investigar cualquier incidente.
- Prevé los derechos de las personas. Quienes son titulares de los datos pueden pedir conocerlos, actualizarlos, rectificarlos, suprimirlos o revocar la autorización. Tu solución debe permitir atender esas solicitudes.
La política de tratamiento de datos
La ley pide que las organizaciones que tratan datos personales tengan una política de tratamiento visible y un canal para atender consultas y reclamos. Si incorporas IA, revisa que esa política siga siendo cierta: ¿menciona los nuevos usos de los datos?, ¿informa a qué terceros se envían?
Lo que la IA no resuelve sola
La tecnología ayuda, pero el cumplimiento depende también de procesos y de personas: quién autoriza, quién responde las solicitudes, quién revisa los incidentes. Conviene que alguien en tu organización asuma esa responsabilidad.
Cómo lo abordamos en ParqueSoft Crea
Cuando desarrollamos una solución de IA, hablamos desde el inicio de qué datos toca, dónde se procesan y quién accede a ellos, y lo dejamos documentado junto con el diseño. La revisión jurídica final de tu caso corresponde a tu asesor legal.
Si estás evaluando un asistente para atención, lee Qué puede y qué no puede hacer un modelo de lenguaje en atención al cliente.
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